Lorquí
Pedanías

La Anchosa

Superficie: 4.0 Km2
Altitud: 140 metros
Habitantes: 65

La Pedanía de La Anchosa se encuentra al norte del municipio de Lorquí. Limita al oeste con Archena y al este con Molina de Segura. Muy cerca de ella se encuentra la autovía A-30.

Historia y Patrimonio

Es muy difícil determinar la Historia de Anchosa pero, obviamente, las circunstancias históricas serían similares a las de todo el municipio de Lorquí, si bien en algunos puntos geográficos se han documentado también restos arqueológicos notables. Algunos de los restos arqueológicos hallados en Lorquí se han documentado a través de monedas y cerámicas de época romana. Con la llegada de los romanos a la Península Ibérica, tras su victoria en la Segunda Guerra Púnica frente a Carthago, los nuevos conquistadores se asientan en el mismo lugar que los derrotados. Debido a esta circunstancia el yacimiento de la pedanía vecina de Los Palacios presenta una continuidad durante época romana a modo de villa, en la que los objetos encontrados datan del siglo I d. C.

A lo largo de la dominación romana del territorio, Lorquí también fue escenario de otro asentamiento de los habitantes del Lazio, en la Villa de los Altos Moros. Una villa de carácter agrícola de los siglos II y III d. C., donde se ha encontrado una necrópolis con muestras de enterramientos tras incineraciones.

En 1285, tras la Reconquista cristiana del territorio murciano, la Corona cedería la alquería de Lorquí a favor de Ramón y Guillén Alemán, quien la ostentaría hasta la invasión aragonesa del reino de Murcia ente 1296 y 1304. Tras esta invasión el monarca aragonés la entregó a la Orden de Santiago como villa mudéjar. Tras un período de tiempo pasó a manos de Don Juan Manuel, que tuvo que pasar más de medio siglo para que la Orden recuperase Lorquí hacia 1380, fecha en la que la alquería estaba prácticamente despoblada, debido a las crisis políticas y militares, epidemias y hambrunas.

El dominio de la Orden de Santiago sobre Lorquí se extendió hasta mediados del siglo XIX, y su legado sobre la ciudad se observa en el nombre de su patrón, Santiago, su iglesia y la cruz de su actual escudo. Lorquí fue repoblada con población mudéjar y en 1445 se convirtió en villa, aumentando rápidamente su número de habitantes, que a finales de siglo se censaba en unas 150 almas. Ya en época contemporánea los monocultivos se fueron abriendo a los cultivos de regadío, de mediados del siglo XIX data la Casa Picolo, un caserío de algo más de doscientos años, que nos da una idea del modo de vida en la zona de Anchosa durante esta época. En el año 1911 tuvo lugar un gran terremoto, que devastó la zona y se produjeron sucesivos brotes epidémicos de gripe y tifus. A principios del XX llegaron las industrias conserveras al pueblo. La primera de todas ellas en 1919, y hasta los años 70" constituirían la base económica del municipio, si bien en Anchosa sería la agricultura dedicada a la conserva el motor económico.

Misa rociera en La Anchosa

Fiestas

Durante el mes de agosto los vecinos celebran sus pequeñas fiestas locales, que son populares tanto para los ilorcitanos como para vecinos de Archena, ya que la localidad se encuentra muy cerca del municipio vecino. Ya en los años cincuenta del pasado siglo XX se celebraban fiestas en Anchosa, en honor del Corazón de Jesús, la construcción de la ermita en los sesenta estimuló aún más las celebraciones que sufrieron una pausa durante los ochenta. De las antiguas ventas de peladillas, turrón, bebidas en las calles y encierros con vaquilla se ha pasado a unos días de convivencia entre los vecinos de Anchosa y Lorquí, los papelillos, los escenarios, la música de las charamitas y la convivencia en comidas y cenas de hermandad, además de las misas en honor del patrón y la procesión.

Los Palacios Blancos

Superficie: 4.0 Km2
Altitud: 80 metros
Habitantes: 161

Imagen de la zona donde se ubica el Palacete de La Cierva

Historia y Patrimonio

La Historia de Palacios Blancos ha dejado un apunte arqueológico importante. Algunas de las prospecciones dieron como resultado el hallazgo de restos de época romana, que documentarían hábitats en la zona. Teniendo en cuenta que no es usual encontrar intactos este tipo de restos. Los hallazgos son, sin duda, importantes.

Los restos responderían a un hábitat, a una villa de época julio-claudia, incluso hasta la cronología correspondiente al emperador Vespasiano. Según algunos investigadores, la villa se situaría próxima al puente que atravesaba la vía con dirección a Complutum.

En la actualidad no se localizan restos arqueológicos en superficie, debido a la intensa y continuada transformación del terreno, si bien con los datos de que disponemos, sabemos que cuando se producen remociones aparecen restos, aspecto por el que aplica la figura de protección B.

Yacimientos que en superficie han aportado sigillatas sudgallicas, claras A, cerámica gris de cocina, cerámica común romana, y cerámica de tradición ibérica. Son asentamientos que crecen junto a la importante vía de comunicación que une Carthago Nova con Archena y Fortuna, y cuya existencia coincide con el periodo de auge de la ciudad portuaria. Desde el abandono de estos asentamientos en el tránsito del siglo III al IV a.C hasta el inicio de la época islámica existe un auténtico vacío histórico, de ahí la importancia de los mismos.

La Historia de Palacios Blancos va unida a la de Lorquí. En la época medieval la villa sería una de las posesiones de la Orden de Santiago, que se prolongaría hasta el siglo XIX. Como otras villas de la Vega Media, Lorquí estuvo poblada durante su Edad Moderna por moriscos, que contribuyeron a la fertilidad y el trabajo de sus tierras. Con su expulsión en el siglo XVII, la memoria de esta época mudéjar provocaría una pequeña crisis demográfica y económica, que no se resolvería hasta el siglo XVIII.

El resto de la Historia del municipio es la común a otros murcianos, el siglo XIX y principios del XX siguieron desarrollando la agricultura, basada en los cultivos de regadío y las propiedades en progresiva parcelación y venta. A mediados del siglo XX es de destacar el gran auge de la industria conservera, que proporcionó a los vecinos de Palacios un gran sustento económico en las cercanas fábricas conserveras del entorno de la pedanía, situación que hoy día se sigue recordando en el cartel de entrada al lugar.

Fiestas Locales

Los vecinos celebran unas pequeñas fiestas dedicadas a su patrona, la Virgen de las Nieves, durante una semana del mes de agosto, los vecinos honran a su advocación, tanto en la pedanía como en el pueblo de Lorquí. Las fiestas comienzan con una romería que traslada la imagen de la Virgen a la iglesia de Santiago de Lorquí, para que durante una semana la imagen resida en la parroquia. Llegado el fin de semana los grupos de coros y danzas la honran con bailes en la plaza y se celebra una misa de campaña. Terminada la misa la imagen vuelve a Palacios, en una tartana finamente decorada con flores.

Ya en Palacios, los vecinos celebran sus fiestas con otras misas y una cena de hermandad en la que cada cual aporta viandas. Las fiestas concluyen con una pequeña celebración musical y un castillo de fuegos artificiales.

Romería desde Lorquí a Los Palacios