“El Sacayó es parte de la tradición de Lorquí y la costumbre mandaba que quien perdía convidaba”, José Gonzálvez Carrillo

SacayóComo ocurre en todos los pueblos, en Lorquí hay costumbres que son propias sólo de esta tierra y que pasan de padres a hijos a través de la tradición oral. Este es el caso del popular juego de cartas Sacayó, tanto en Lorquí como en Los Palacios, que cuenta con más de un siglo de historia pero que se sigue practicando a diario por los vecinos del municipio.

Si se pregunta por su origen resulta muy difícil remontarse al comienzo de éste, incluso para los mayores del lugar, son muchos los que desconocen la procedencia de su nombre. Sin embargo, todos se manejan bastante bien en la práctica. “Es un juego propio de este pueblo, parte de la tradición y de la historia de Lorquí, y que tiene ya más de cien años. Además la costumbre mandaba que quien perdía convidaba al aperitivo”, recuerda José González Carrillo ‘El Patata’, organizador del concurso de Sacayó que se celebra estos días con motivo de las Fiestas Patronales en Honor a Santiago Apóstol.

SacayóActualmente el Club del Pensionista es el ‘centro de operaciones’ principal de esta práctica, ya que en sus instalaciones se juegan a diario varias mesas, sobre todo los fines de semana, aunque los expertos en la materia recuerdan como antiguamente se daban cita en ‘El Púa’ y ‘El Chitín’ para pasar las horas muertas jugándose ‘Los Chinos’, que no son otra cosa que granos de maíz, en el Sacayó.

Para aquellos que desconocen la mecánica del Sacayó, se puede resumir en que es un juego de cartas por parejas, cuatro personas en la mesa por partida, y el ganador es el dúo que sale victorioso en dos de los tres juegos que hay por partida. Se reparten tres cartas a cada jugador y los participantes van ‘echando’ cartas en orden intentando superar las del contrincante para ‘llevarse’ la mano. Cada carta vale 1 chino (un grano de maíz, que es con lo que tradicionalmente se juega) y el que consigue 30 chinos gana.

Sin embargo, lo mejor para aprenderlo y continuar la tradición lo mejor es acercarse por el Club del Pensionista y disfrutar de una tarde de juego, porque como ocurre con otros juegos de cartas éste no sólo depende de la suerte o el azar, sino que es “requiere mucho ingenio y estrategia” porque “siempre ganan los listos”, asegura José Gonzálvez, quien además estará dispuesto a despejar las dudas y desvelar los secretos de este centenario juego ilorcitano.